La subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2026, pactada entre Gobierno y los agentes sociales, se ha hecho efectiva a 17 de febrero tras su publicación en el BOE. El aumento del SMI es finalmente de un 3,1 % respecto al de 2025 y se aplicará de manera retroactiva a día 1 de enero.
El acuerdo beneficiará a unos 2,5 millones de personas trabajadoras en nuestro país. La decisión afecta tanto a las personas trabajadoras fijas como a las que tienen contratos de trabajo de duración determinada, e independientemente del sector en el que se trabaje.
La referencia principal fijada para 2026 es de 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas, lo que supone un total de 17.094 euros anuales y un incremento de 37 euros brutos mensuales respecto del SMI de 2025, es decir, 518 euros más al año. En cómputo de 12 pagas, el SMI se sitúa en 1.424,5 euros mensuales.
Estos importes se establecen para la jornada de trabajo máxima establecida, percibiéndose proporcional para jornadas inferiores.
La actualización del SMI tiene varias implicaciones relevantes, como la mejora del poder adquisitivo, la reducción de la desigualdad salarial, el impulso al consumo y sirve como referencia para el acceso a determinados subsidios y ayudas.















