Tristemente, este mes de enero ha tenido lugar el primer accidente laboral mortal en Cantabria en 2026. Un joven mecánico falleció tras caer desde una altura de 15 metros mientras trabajaba en el tejado de la nave de Renedo de Piélagos, donde desarrollaba labores relacionadas con la reparación y mantenimiento de vehículos pesados.
El accidente se suma a la estadística de siniestralidad laboral registrada en Cantabria durante el año 2025. Según datos provisionales del Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo (ICASST), en 2025 se contabilizaron 6.851 accidentes laborales con baja médica en la comunidad, un 4,7% menos que en 2024. De ellos, 45 accidentes fueron graves y 6 tuvieron resultado mortal (cinco menos que en 2024).
Estos accidentes mortales se distribuyen por sectores de actividad: 2 en la industria, 1 en la construcción y 3 en el sector servicios. Si tenemos en cuenta, según los datos más recientes disponibles del Informe del Mercado de Trabajo de Cantabria, que aproximadamente el 16,29 % de la población ocupada de nuestra región trabaja en el sector industrial, en términos absolutos, es el sector que registra un mayor número de accidentes laborales mortales en Cantabria en 2025.

Marco estratégico de la UE sobre salud y seguridad en el trabajo 2021 – 2027
En este contexto, cobra especialmente relevancia el cumplimiento de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales. El Real Decreto 2177/2004, que modifica el RD 1215/1997, regula los trabajos en altura como de especial peligrosidad por riesgo de caída (generalmente superior a 2 metros), exigiendo planificación, formación teórica y práctica obligatoria, supervisión y equipos de protección individual (EPIs) adecuados, priorizando siempre las medidas colectivas de protección.
La prevención también se aprende:
En los ciclos formativos de Formación Profesional, la seguridad y salud laboral se trabajan de manera transversal tanto en el módulo formativo Itinerario Personal para la Empleabilidad I como en la práctica diaria en los talleres, realizándose una labor continua de formación y concienciación en la materia. Formar profesionales cualificado implica también formar trabajadores conscientes, informados y comprometidos con su propia seguridad y la de los demás.
Un objetivo claro: cero fallecimientos
La mejora estadística es un paso positivo, pero aún lejos del objetivo que se persigue. Por eso, desde la Formación Profesional insistimos en que la prevención no es solo una obligación legal, sino una responsabilidad colectiva. Porque trabajar nunca debería costar la vida.