Sketchpad: El «abuelo» del AutoCAD (1963)

por  Lisandro Pardo | Software in NeoTeo

Nació como parte de una tesis, y revolucionó el diseño por ordenador

A principios del mes pasado compartimos una serie de imágenes que revelan cómo era el diseño en el mundo de la arquitectura y la ingeniería antes del AutoCAD. La dedicación de esos dibujantes no estaba en duda, pero con el avance de los sistemas informáticos, fue inevitable que el dibujo técnico y los ordenadores se crucen. La historia nos traslada 1963, año en el que Ivan Sutherland, «el padre de los gráficos por ordenador», presentó a Sketchpad, programa pionero en el uso de interfaces humano-ordenador, el primero con una interfaz gráfica completa, y uno de los casos más contundentes para la adopción del lápiz óptico.

Es probable que la mayoría de nuestros lectores recuerden al Spacewar!, uno de los videojuegos más importantes de la historia. El Spacewar! se ejecutaba en un PDP-1, el primer ordenador de DEC basado en dos desarrollos previos, el Lincoln TX-0 (al que mencionamos en nuestra entrada sobre el Tech Model Railroad Club), y el Lincoln TX-2, que en esencia fue un «downscale» del extremadamente ambicioso TX-1 que jamás se fabricó. Spacewar! y el PDP-1 demostraron el potencial de los gráficos y los ordenadores en materia de entretenimiento, sin embargo, a nivel productividad existió un desarrollo tan revolucionario como Spacewar!, o incluso más. Su nombre era Sketchpad, y podía hacer esto:

El TX-2 había sido especialmente diseñado para lograr avances en el campo de la interacción entre humanos y ordenadores, y el Sketchpad fue una de las «demos» más impresionantes. Creado por Ivan Sutherland, el Sketchpad exprimía al máximo todos los aspectos del ordenador, desde sus botones programables hasta su pantalla-osciloscopio, pasando por el lápiz óptico (inventado en los ’50), y un plotter como dispositivo de salida. En el vídeo es posible apreciar el extraordinario nivel de precisión que el usuario alcanza en Sketchpad al combinar botones físicos y el lápiz óptico, indicando posiciones verticales y horizontales en las líneas, creando arcos con facilidad, formando líneas punteadas para identificar vacíos, y cambiando las dimensiones de las piezas casi en tiempo real. Esa es la clave: Mientras que el resto de los programas funcionaban por lotes, Sketchpad era completamente interactivo.

Sketchpad no era demasiado complicado de aprender, pero gracias a su amplia lista de parámetros (verticales, horizontales, paralelas, tamaño idéntico, etc.), el usuario podía desarrollar proyectos muy avanzados a partir de un simple boceto. Ni siquiera era obligatorio ingresar las dimensiones correctas o crear líneas derechas: Un par de botones y un simple toque del lápiz corregían dinámicamente a la pieza en cuestión. ¿La mejor parte? Sketchpad podía ser extendido, y después de la presentación de Sutherland (quien fue reconocido con el Turing Award en 1988 y el Kyoto Prize en 2012), Timothy E. Johnson y Lawrence G. Roberts publicaron dos variantes en 3D, una wireframe y la otra para sólidos. ¿En qué se inspiró Sutherland para crear a Sketchpad? Nada menos que en el famoso Memex de Vannevar Bush, una de las piedras fundamentales del hipertexto.

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