Flippy, el primer robot que ya está haciendo hamburguesas en tu restaurante favorito

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Flippy es un robot que ya está llegando a las cocinas de Caliburger y que es capaz de hacer 300 hamburguesas por hora, aprender de sus errores y limpiar la parrilla.

Los robots de comida rápida siempre han sido el ejemplo perfecto de lo que puede suponer la tecnología, pero la mayoría no habían pasado de meros prototipos para enseñar en ferias o para hacer vídeo sobre el futuro del trabajo en este tipo de restaurantes. Ahora, la compañía Miso Robotic está desplegando la primera flota de robots inteligentes para hacer hamburguesas, y aunque sea de forma preliminar, ya está ayudando a la cadena de restaurantes de comida rápida Caliburger a hacer sus famosas hamburgesas California-style.

 

Flippy, que así se llama este robot, está considerado como un asistente de cocina autónomo (es decir, no para reemplazar a los cocineros, sino para asistirlos) y es capaz de aprender con el tiempo y adquirir nuevas habilidades culinarias gracias a la inteligencia artificial que gobierna su sistema. Miso AI, al igual que los coches autónomos, combina la visión 3D, térmica y regular para detectar automáticamente cuándo se colocan las hamburguesas de hamburguesas crudas en la parrilla y monitorea cada una en tiempo real durante el proceso de cocción y alerta al personal de la cocina cuándo colocar el queso encima o cuándo armar la hamburguesa.

El robot hace mucho más que colocar hamburguesas en una parrilla. Flippy tiene la capacidad de limpiar espátulas mientras cocina y de limpiar la superficie de la parrilla con un raspador, además de ir cambiando la espátula en tiempo real para evitar que la hamburguesa cruda toque una espátula manchada. De momento, Flippy es capaz de hacer 150-300 hamburguesas a la hora, número que varía en función del personal de cocina que le asista.

Como apuntan desde Miso Robotics, no está para reemplazar a los trabajadores, puesto que depende de ellos directamente en el control y en la asistencia al cocinado, pero si que ayuda a la mejora de productividad laboral, reduciendo el desperdicio de alimentos por errores y es capaz de entrega comida de una forma más optimizada y ordenada, además del ahorro en costes de capital que supone, pues su versión básica tiene un coste de solo 60,000 dólares.

De momento, si la prueba con Caliburger es un éxito empezará a entrar de forma más numerosa en las cocidas, dada la facilidad con la que es capaz de cocinar este tipo de alimentos.

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Tristan Harris, el filósofo de Google que quiere “liberarnos” de nuestro smartphone

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Tristan Harris, antiguo diseñador ético de Google, ha emprendido una cruzada para advertir sobre cómo las redes sociales y la tecnología "están secuestrando nuestras mentes y nuestro tiempo". Propone cambios en el diseño para que "nuestra atención" no sea la moneda de pago habitual en internet.

"Imagina una sala donde hay un centenar de personas encorvadas sobre ordenadores que muestran gráficas. Una sala de control. Desde esta sala se pueden controlan los sentimientos, pensamientos y prioridades de 2.000 millones de personas en todo el mundo. Esto no es ciencia ficción… Yo solía estar en una de estas salas."

Con este argumento que parece sacado de 1984 se presentaba Tristan Harris en la charla que hizo en TED 2017. Harris, ingeniero de formación especializado en tecnología persuasiva, estuvo trabajando durante cuatro años en Google, primero como Jefe de Producto y después como Diseñador Ético y Filosófico, un cargo en el que se intentaba lidiar cada detalle de las plataformas de la compañía para que fueran lo menos intrusivas en la vida del usuario. Y decimos lidiar porque conocer el máximo de datos posible acerca del usuario es el mayor recurso de Google.

Harris abandonó Google en 2016 y desde entonces se ha convertido en la principal voz sobre cómo aplicaciones, compañías tecnológicas y redes sociales pueden manipularnos. Y no porque al cargo de las empresas tecnológicas estén mentes malvadas que quieran dominarnos mientras se ríen acariciando un gatito, sino porque han creado productos que compiten en una carrera cuyo objetivo es muy claro: nuestra atención.

Desde que dejara Google Harris ha invertido su carrera en la creación dos asociaciones llamadas "Time Well Spent" (Tiempo bien empleado) y "The Center for Humane Technology" (Centro para una Tecnología Humana). Con esta última, a la que se han unido otros exempleados de Google, Facebook o Apple, ha conseguido recaudar financiación para iniciar una campaña en medios advirtiendo sobre los problemas que él ve actualmente en la tecnología. El año pasado la revista Rolling Stone lo incluyó en su lista de las "25 personas que dan forma al futuro".

 

Sus teorías giran en torno a la supuesta adicción que puede causarnos la tecnología, un concepto que tiene muchos matices pero que a menudo los medios tradicionales cuelan entre los grandes discursos sobre el futuro desde un punto de vista catastrofista. La visión de Harris no obstante deja a un lado la tecnofobia con la que muchas veces se tratan estas cuestiones y lleva el debate a un punto de vista más práctico: el actual mercado de internet y las aplicaciones nos está robando tiempo, y eso es algo que el diseño (y solo el diseño) puede cambiar.

Cómo el smartphone nos atrapa y cómo el diseño puede cambiarlo (según Harris)

Según explican en la web de su proyecto "Facebook, Twitter, Instagram y Google han desarrollado productos increíbles que han beneficiado enormemente al mundo. Pero estas compañías también están atrapadas en una carrera por nuestra atención, la cual necesitan para ganar dinero. Constantemente obligados a superar a sus competidores, deben usar técnicas cada vez más persuasivas para mantenernos pegados a nuestros dispositivos".

Bajado a la tierra este mensaje se convierte en una crítica directa al modelo de negocio de las plataformas tecnológicas y las redes sociales, pero también a nosotros por cómo somos persuadidos sin apenas darnos cuentos. Facebook, Instagram o Google han mejorado sus productos para hacerlos más atractivos y que pasemos más tiempo en ellos.

Nuestra atención, y por lo tanto su capacidad para retenernos, da pie a que nos conozcan mejor y por lo tanto la publicidad que nos muestren sea más precisa. Eso para Harris no tendría nada de malo a priori de no ser por un condicionante: nuestra atención es finita y nuestro tiempo también.

"Cada vez que refrescas tu teléfono para ver si hay notificaciones es como si tiraras una moneda en una máquina tragamonedas", ejemplifica Harris en uno de sus textos. "Esperas una recompensa, que no es que te toque el bingo, sino que haya un nuevo comentario, un retuit, una interacción, ese es el modo en el que nos tienen secuestrados", comenta, poniendo ejemplos que rayan lo gracioso.

Cuando recibimos un mail de Facebook en el se nos indica que un amigo nos ha etiquetado en una foto el botón de "mira la foto" debería llamarse "pasaré aquí los próximos 20 minutos", porque aunque simplemente entremos a mirar la foto, seguramente nos esperen un montón de notificaciones más que llamen nuestra atención.

Su crítica a las redes sociales recorre algunas de las tesis que ya han criticado estudios sobre psicología social. Instagram como un plataforma que glorifica la imagen perfecta, la cámara de eco con la que funciona Facebook al difundir opiniones sesgadas o desinformaciones o los mecanismos que usa YouTube para mantenernos pegados a la pantalla, como reproducir automáticamente el siguiente vídeo (que un algoritmo se ha encargado de saber que te encantará). Todo ellos son mecanismos según Harris para mantenernos en ese "secuestro", que a la postre acaba ocupando gran parte de nuestro tiempo y no nos deja desconectar y focalizarnos.

"No es necesariamente malo ser 'secuestrado', puede que estemos pasando un gran rato en Facebook o en otro sitio retomando amistades o recordando momentos. No estoy en contra de la tecnología. Pero en esta guerra por nuestra atención tenemos las de perder porque la moneda de cambio es nuestro tiempo, y porque las plataformas cada vez trabajan más por retenernos. Y lo peor de todo es que están diseñadas para hacernos pensar que hemos tomado la decisión nosotros.

Por ejemplo, olvidamos si el siguiente video se cargó de forma automática y estamos contentos mirándolo. Pero, de hecho, fuimos secuestrados en ese momento. Todas esas personas que están trabajando para darte la próxima cosa perfecta en YouTube no saben que son las 2 de la mañana y es posible que también quieras dormir", señalaba Harris en una entrevista con Wired, donde se mostraba especialmente preocupado por los efectos que esto puede tener en los niños, con una generación que ha nacido pegada a la pantalla.

La cruzada de Tristan Harris se ha centrado en criticar el sistema de notificaciones de la mayoría de plataformas, esas burbujas que surgen en nuestro smartphone con objetivo de informarnos de algo, pero también con el riego de robarnos nuestros próximos 20 minutos. Su mayor problema es precisamente que en esa carrera por nuestra atención las plataformas ganan dinero, y en ese contexto Harris solo ve dos formas de salir: el diseño y, en un caso más extremo, la regulación.

"Que haya una regulación estatal que limitara las notificaciones sería un caso extremo y en cierto modo un fracaso. Lo ideal sería que hubiera una concienciación en las plataformas para que pensaran si lo que están realizando es realmente útil", señalaba en la citada entrevista, donde pone en valor que la mayoría de profesionales relacionados con el mundo digital que ha conocido siempre han trabajado con el ideal de unir a la gente y mejorar el mundo.

En el campo del diseño, Harris ha estado en conversaciones con Apple y sus excompañeros de Google -propietarios de los dos mayores sistemas operativos móviles- para incentivar nuevos modelos de notificaciones más respetuosos. "Se podría estudiar que durante la mañana solo hubiera cierto tipo de notificaciones, o que estas no fueran tan accesibles. No que nos levantemos con decenas de ellas aumentando nuestro estrés y nuestro sentimiento de que nos perdemos algo si no estamos conectados", comentaba.

Por el momento parece que el retrato que hace Harris va tocando, aunque sea de forma superficial, a las redes sociales. "Una de nuestras grandes áreas de enfoque para 2018 es asegurarnos de que el tiempo que todos gastamos en Facebook sea un tiempo bien empleado", comenzaba Mark Zuckerberg su post el pasado mes de enero en el que anunciaba el cambio de algoritmo que está implementando la compañía en su feed, usando la expresión "tiempo bien empleado" que Harris acuñó para su primera organización.

Otros pioneros digitales no opinan distinto

La postura de Harris no es ni mucho menos nueva en el mundo digital. El año pasado, Sean Parker, uno de los inversores originales de Facebook y su primer presidente, dijo de la red social que "solo Dios sabe lo que le está haciendo al cerebro de nuestros hijos". Chamath Palihapitiya, un capitalista de riesgo que fue uno de los primeros empleados de Facebook, dijo en noviembre que la red social estaba "desgarrando el engranaje sobre el que funciona la sociedad". Además, el CEO de Apple, Tim Cook, también aseguró en una entrevista a The Guardian en enero que no dejaría que su sobrino entrara en una red social.

En la organización formada por Tristan Harris para fomentar mejores prácticas también participan Roger McNamee, uno de los primeros inversores en Facebook, Lynn Fox, antigua responsable de comunicación en Twitter y Apple o Justin Rosenstein, a quien se le atribuye crear el botón de "Me gusta" en Facebook. Una suma de pioneros digitales más que considerable que ahora quieren cambiar aquello que crearon.

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El Amplificador Operacional (3). Análisis de circuitos


Etapas de un Amplificador Operacional típico

En entradas anteriores: Al A.O. (1). Principios básicos y El A.O. (2). Más usos y aplicaciones ya vimos cómo este circuito integrado da mucho juego en el diseño de diversos circuitos en electrónica. Ésta, por el momento, será la última entrega sobre el  A.O.

En el Canal Virtualedues de youtube han elaborado un gran trabajo, consistente en una serie de tutoriales orientados al conocimiento del funcionamiento y aplicaciones del Amplificador Operacional. Son muchos, pero que muchos videos; y en cada uno de ellos se muestra una aplicación o solución a problema planteado. Aquí sólo te damos acceso a las tres series de Listas de reproducción sobre Amplificadores Operacionales de ese Canal Virtualedues. Aprovéchalo; no tiene desperdicio:

Amplificadores Operacionales. Vídeos 1 – 50

 

Amplificadores Operacionales. Vídeos 51 – 100

 

Amplificadores Operacionales. Vídeos 101 – 150

 

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clic sobre la imagen para acceder a multitud de circuitos prácticos con AO]

Verificaciones con el medidor de instalaciones eléctricas FLUKE

Desde el canal de Youtube Miguel Ángel Vadillo podemos acceder a una serie de videos destinados a realizar comprobaciones en instalaciones eléctricas. Veremos:

  • Verificación de la sensibilidad de un interruptor diferencial
  • Medida de aislamiento en instalaciones
  • Medida de tensión de alimentación y frecuencia de la red
  • Medida de la resistencia de bucle
  • Medida del tiempo de disparo del Interruptor Diferencial
  • Verificación de la continuidad del conductor de protección

Verificación de la sensibilidad de un interruptor diferencial

 

Medida de aislamiento en instalaciones

 

Medida de tensión de alimentación y frecuencia de la red

 

Medida de la resistencia de bucle

 

Medida del tiempo de disparo del Interruptor Diferencial

 

Verificación de la continuidad del conductor de protección

 

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La inteligencia artificial ya no necesita al ser humano(!¡)

Un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la inteligencia artificial.

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DeepMind, la compañía que Google adquirió en 2014, ha presentado la última versión disponible de su inteligencia artificial, AlphaGo. El software, al que han denominado AlphaGo Zero, es capaz de aprender por sí solo sin ayuda humana y sin conocimientos previos de Go, el tradicional juego chino al que las máquinas batieron por primera vez el año pasado. La última versión de la inteligencia artificial de Google, AlphaGo Zero, ha batido a su predecesora por cien juegos a cero. El anterior AlphaGo logró vencer a Lee Se-dol, campeón mundial de Go, en marzo de 2016, por lo que el nuevo software podría considerarse como prácticamente imbatible.

Según explica en el trabajo publicado en Nature el equipo de Demis Hassabis, CEO de DeepMind, la última versión de la inteligencia artificial de Google utiliza una única red neuronal y cuatro chips especializados para el entrenamiento de redes neuronales. Por el contrario, el software anterior empleaba múltiples máquinas y 48 chips especializados (TPU, por sus siglas en inglés). El programa está diseñado para aprender desde cero de forma autodidacta con el objetivo de predecir la selección de movimientos y el ganador de sus partidas, mejorando con cada repetición del juego.

Tras unos días de entrenamiento, AlphaGo Zero consiguió completar más de cinco millones de partidas consigo mismo y batir la capacidad humana y de las anteriores versiones conocidas. El autoaprendizaje de la inteligencia artificial permitió que el programa de DeepMind descubriera por sí mismo los principios del mismo juego que tardaron en conocer los seres humanos miles de años, además de conceptualizar y desarrollar estrategias novedosas para resultar imbatible en este pasatiempo ancestral de origen asiático.

 

 

"Es increíble ver lo lejos que ha llegado AlphaGo en solo dos años. AlphaGo Zero es ahora la versión más sólida de nuestro programa y demuestra el progreso que podemos alcanzar incluso con una menor potencia de computación y evitando el uso de datos humanos", destaca Demis​ ​Hassabis, cofundador y CEO de la compañía.

El investigador, que llegó a ser descrito por The Guardian como "el superhéroe de la inteligencia artificial", destaca que avances como los conseguidos por su algoritmo podrían ayudar a resolver "todo tipo de problemas apremiantes del mundo real", como resolver el plegamiento de las proteínas o ayudar en el diseño de nuevos materiales.

Satinder Singh, especialista en Computación de la Universidad de Michigan, valora el trabajo como "un gran avance". El científico señala en una tribuna publicada en Nature News & Views que el método de aprendizaje del software es "novedoso", aunque combina "aspectos básicos y familiares" del aprendizaje por refuerzo autónomo. Las conclusiones de DeepMind, a juicio del investigador, que no ha participado en el estudio, muestran que probablemente los resultados de la inteligencia artificial sean mejores si emplean esta técnica que si se apoyan en la experiencia humana.

No obstante, Singh alerta de la "obsesión de los medios de comunicación" por el enfrentamiento entre la inteligencia artificial y los humanos. "Sí, otro bello y popular juego ha caído en poder de las máquinas, y sí, el método de aprendizaje por refuerzo autónomo puede ser aplicado en otras tareas. Sin embargo, este no es el principio del fin porque AlphaGo Zero, como otros programas exitosos, es extremadamente limitada en lo que sabe y respecto a lo que puede hacer en comparación con los humanos e incluso con otros animales", advierte el experto. Por su parte, el CEO de DeepMind también destaca el lado positivo de sus investigaciones, al resaltar que "si podemos hacer los mismos progresos con los problemas actuales que los avances conseguidos con AlphaGo, tendremos el potencial de impulsar la comprensión humana y tener un impacto positivo en nuestras vidas".

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