El confinamiento por COVID-19: una oportunidad para ahorrar en la factura de la luz

Francisco Valverde, consultor energético y analista del sistema eléctrico, repasa una serie de opciones muy a tener en cuenta para ahorrar energía en casa, dado el gran consumo eléctrico que estamos haciendo debido al confinamiento por el COVID-19

Vamos camino de las 3 semanas encerrados en nuestras casas por la maldita pandemia originada por el Coronavirus COVID19 y todavía nos quedan, al menos otras tres por delante.

Son tiempos de teletrabajo, de estar en familia, de ocio, de cocinar y un sinfín de cosas más que irremediablemente se traduce en una cosa: tiempos de mayor gasto eléctrico y posiblemente una mayor factura de la luz. Por eso ahora más que nunca, es tiempo de aprender un poco de este tinglado para reconvertir lo que pudiera ser un quebradero más de cabeza en una oportunidad para rebajarla, sin renunciar a ninguna de las actividades que hacemos en nuestro día a día de confinamiento. Veamos cómo.

Consejos doy… pero que afectan muy poco la factura

Que si poner regletas con interruptor para desconectar varios electrodomésticos del tirón (y aquí siempre se pone a la tele de ejemplo y es donde menos merece la pena), que si cambiar a luces led, que si apagar las luces que no se usan y un montón de recomendaciones que nos pueden suponer volvernos casi locos para arañar a la factura…¿10-20 € al año?

Lamentablemente y por cómo está diseñado nuestro sistema de facturación eléctrica, ahorrar energía es efectivo, pero es la segunda derivada: lo que más ahorro nos va a suponer es optimizar los parámetros técnico-administrativos de nuestra factura, algo que no supone cambio de hábitos pero que por un coste nulo o muy bajo obtendremos grandes beneficios económicos. Repasemos los más importantes, teniendo presente que si queremos hacer alguna de las actuaciones propuestas, es tan sencillo como realizar una llamada telefónica al nº de teléfono de atención al cliente indicado en la factura.

Bajar la potencia contratada

Hay un coste en la factura que pagamos siempre, hagamos consumo o no: el fijo o término de potencia. Para una familia de consumo normal, esto supone el 30% de la factura, por lo que no es algo despreciable y conviene tener bajo control. Sin embargo ¿alguna vez te has planteado por qué no viene información sobre la potencia demandada en la factura ahora que ya tenemos esa info con los contadores nuevos?

Tenemos un concepto, la potencia, por el que se le cobra al consumidor, pero no se le facilita suficiente info para poder actuar sobre él. Afortunadamente las grandes distribuidoras (menos UFD, la distribuidora de Naturgy) ya nos ofrecen esa información y dándonos de alta en sus websites podremos saber a hasta qué potencia podremos bajar. La potencia contratada debe ser múltiplo de 0,1 kW y cambiarla supone un coste de 11€, pero sólo con una bajada de 0,3 kW ya nos saldrá rentable. Por cada kW que seamos capaces de bajar, nos estaremos ahorrando al año más de 52 €.

[ clic sobre las imágenes para verlas en grande ]

La distribuidora no es la compañía que nos pasa la factura todos los meses, esa es la comercializadora, pero entonces ¿cómo podemos saber cuál es nuestra distribuidora? Muchas veces viene directamente en la factura, pero si no es así, tendremos que buscar en esta, el código CUPS y fijarnos en sus 6 primeros dígitos. En la imagen se delimitan sus ámbitos de actuación (son monopolios territoriales) y el comienzo de sus códigos CUPS.

Sólo tendréis que localizar cuál es la vuestra y daros de alta como clientes en su web (¡tened vuestra última factura a mano!) para poder observar vuestras demandas de potencia y hasta donde poder bajar.

Pasar a una tarifa de discriminación horaria

Todavía una gran mayoría de los consumidores está con una tarifa donde el kWh cuesta lo mismo a cualquier hora del día (o con ligeras variaciones en el caso del PVPC), sin embargo a la inmensa mayoría de consumidores les trae más a cuenta el estar en la tarifa con Discriminación Horaria. En esta tarifa hay 2 grandes bloques de precios, uno «barato» de 14 horas de duración y otro «caro» de 10 horas. Lo que varía de uno a otro es el coste de los peajes, no de la energía. Justo este pasado domingo 29 de marzo se ha pasado del horario de invierno al de verano, siendo las horas baratas de 23h hasta las 13h del día siguiente.

Cambiarse a Discriminación Horaria tiene un coste de 11€ pero puede suponer un ahorro medio de unos 6€/mes (dependerá de cómo se consuma en cada caso). No es mucho pero en un año hablamos de unos 72€ que de no hacer el cambio nuevamente estarías regalando.

Para saber si te compensa o no realizar el cambio:

  • Si estás en PVPC la misma factura te lo dice: hay que mirar la letra pequeña después del apartado «detalle de la factura» ahí te viene cuánto te habría costado esa misma factura con las modalidades de DH. Sólo tienes que ir mirando unas cuantas y ver si te sale rentable o no.
     
  • Algunas comercializadoras/distribuidoras en tu consumo del mes, te indican el % en valle/punta. Si el porcentaje de valle es de un 30% o superior te sale rentable cambiarte a DH
     
  • La opción más complicada: entra en la web de tu distribuidora (no la comercializadora) y bájate los datos de tu contador de varios meses y a continuación sube el/los fichero(s) descargado(s) .CSV en el simulador de factura de la CNMC, sólo tienes que echarle un vistazo a los resultados.

Previsiblemente para el año que viene obligatoriamente todos los consumidores domésticos tendremos Discriminación Horaria, aunque será diferente a la aquí expuesta.

Cambiar a mercado regulado

La mayoría de la gente desconoce algo tan básico como si su contrato está hecho con una comercializadora regulada (PVPC) o de mercado libre y es algo fundamental ya que actuar en esto nos permitirá conseguir ahorros sustanciales a coste 0. Si tu factura la emite alguna de estas compañías, estarás en mercado regulado y si no es así estarás en mercado libre:

Listado de comercializadores de referencia (COR):
  • BASER COMERCIALIZADORA DE REFERENCIA, S.A. (EDP)
  • ENERGIA XXI COMERCIALIZADORA DE REFERENCIA S.L.U.(ENDESA)
  • TERAMELCOR SL (MELILLA COR)
  • COMERCIALIZADOR DE REFERENCIA ENERGÉTICO, S.L.U. (CHC)
  • RÉGSITI COMERCIALIZADORA REGULADA, S.L.U (VIESGO)
  • COMERCIALIZADORA REGULADA, GAS & POWER (NATURGY)
  • CURENERGÍA COMERCIALIZADOR DE ÚLTIMO RECURSO S.A.U. (IBERDROLA)
  • ENERGÍA CEUTA XXI COMERCIALIZADORA DE REFERENCIA S.A. (CEUTA COR)

Normalmente con las pequeñas comercializadoras de mercado libre no suele haber mayor problema y casi siempre son «tus aliados», pero con las grandes (y algunas otras de las pequeñas también) hay que tener mucho cuidado. Veamos, siempre que una comerializadora te ofrece descuentos hay que huir de ella, porque eso supone que cuando acaben te subirá la factura considerablemente. Cuando vayas a firmar con una comercializadora de mercado libre también tienes que tener cuidado que no te «cuelen» servicios adicionales inútiles para tí (seguros, manitas, etc) o de que las cláusulas de modificaciones de precios, que estos no incluyan actualizaciones periódicas, ni subidas por IPC ni de cualquier otra índole que no sean por cambios en las partes reguladas (peajes).

En mercado libre, las comercializadoras imponen sus condiciones y precios, siendo estos últimos y con mucha frecuencia en el caso de las grandes, más elevados en todos los conceptos de la factura donde pueden «meter mano» (fijo, consumo y alquiler de contador)

Todo lo anterior no sucede en el mercado regulado (PVPC), donde no hay permanencias, actualizaciones de precios ni servicios adicionales de ningún tipo y los precios son los más ajustados posibles. Sin embargo, el mercado regulado depende del comportamiento del mercado mayorista de electricidad y por tanto no dispone de un precio fijo.

El mercado mayorista lleva ya un tiempo a la baja y por tanto la factura regulada, el PVPC, también. Para que compruebes de qué magnitud estamos hablando, coge unas cuantas facturas y compara con estos precios medios convertidos a fijo:

Sin discriminación Horaria:

2019: 0,111613 €/kWh            2018:0,124558 €/kWh

2017:0,120996 €/kWh             2016:0,104393 €/kWh

Con Discriminación Horaria (media 50-50% punta-valle):

2019:0,096654 €/kWh             2018: 0,108700 €/kWh

2017:0,106387 €/kWh             2016:0,089936 €/kWh

Previsión 2020: 0,0938 €/kWh, con DH: 0,0817 €/kWh

Como mencioné anteriormente, todos estos cambios no son incompatibles con la fórmula tradicional de ahorrar energía, así que llegó el momento de quejarte menos por lo que ha subido la luz y ¡ponerle remedio!

P.D. imprime el horario de DH, recórtalo y ponlo con un imán en la nevera, así lo tendrás a mano siempre.

Para saber más

Escribir correctamente te ayudará a vivir mejor

Fijemos nuestra atención en tres momentos especialmente relevantes en la historia de la humanidad:

1. La aparición del lenguaje

El primero es la aparición del lenguaje; no sabemos exactamente cuándo ocurrió, pues el lenguaje no deja restos fósiles que puedan ser estudiados, pero sí sabemos que los monos no hablan, así que tuvo que suceder en algún punto entre la separación del hombre del resto de los primates y el momento en el que tenemos certeza de la existencia de lenguas, hace aproximadamente ocho mil años.

Sin detenernos en ello, piense por un momento en el avance que este cambio debió suponer para la humanidad: la aparición del lenguaje permitió a los hombres mejorar en todos sus ámbitos: por poner un ejemplo, pudieron emitir oraciones diferentes como “ten cuidado con el mamut que está detrás de la roca” y “ten cuidado con la roca que está detrás del mamut”.

2. La escritura

El segundo gran cambio es la aparición de la escritura; qué duda cabe de que el desarrollo social, político o económico del ser humano está estrechamente vinculado a esta. Piense que, sin la existencia de la escritura, usted no estaría leyendo esto. Se entiende, por supuesto, que, para que la escritura pudiera ser utilizada como una herramienta exitosa, fue necesario que la comunidad que compartía un mismo sistema fuera capaz de ponerse de acuerdo en utilizar ciertas convenciones.

3. El momento actual: la web

Pasemos ahora al tercer gran momento, íntimamente relacionado con los otros dos, aunque ampliamente separado en el tiempo: se trata del momento actual, la aparición de la web 3.0 y el inmenso número de posibilidades comunicativas que nos proporciona. Con la aparición de las redes sociales y de los smartphones estamos asistiendo a un nuevo paso de gigante en la comunicación; la generación de los millenials y la generación zeta pueden comunicarse como generaciones anteriores, como la mía, ni siquiera nos atrevimos a soñar.

Así pues, nuestro tiempo se estudiará en los libros de Historia por los grandes cambios que estamos viviendo, principalmente en cuanto a las formas de comunicación. Tenemos teléfonos móviles, redes sociales, acceso a Internet… Las ventajas de todo esto son innumerables: las distancias se han acortado, podemos comunicarnos de forma rápida con muchos amigos, entramos en contacto con gente a la que llevamos años sin ver, podemos difundir una idea u opinión en solo unos minutos y tenemos acceso a la información con un clic.

Uso del lenguaje en los medios de hoy

Pero hemos de detenernos un momento a reflexionar sobre el uso del lenguaje que se está haciendo en los actuales medios sociales, especialmente aquel que se produce utilizando los dispositivos móviles, dado que es el que principalmente utilizan las generaciones de hoy en día.

Por este motivo, en 2017 realizamos una encuesta a 300 jóvenes entre 14 y 30 años procedentes del Centro de Estudios Luis Vives, en Madrid, y de la Universidad de Alcalá, y comparamos la información obtenida con la ofrecida por individuos que se sitúan en una franja de edad superior, la comprendida entre los 31 y los 59 años. Los datos arrojados son muy interesantes. Por citar algunos:

  • Más del 60 % de los jóvenes entre 14 y 30 años reconoce no cuidar su escritura en redes sociales.
  • Más del 90 % de los jóvenes entrevistados admite que, con mayor o menor frecuencia, comete faltas de ortografía cuando utiliza dispositivos móviles.
  • El 88,5 % de los jóvenes reconoce que, al escribir en dispositivos móviles, no cuida la elaboración de sus textos como lo haría en otro formato, como pueden ser los trabajos escolares.

Diferencias entre grupos de edad

Llaman la atención, además, diferencias muy interesantes entre los distintos grupos de edad. Así, mientras que los estudiantes de ESO y primero de Bachillerato reconocen no corregir los errores ortográficos que cometen en un porcentaje superior al 80 %, aquellos que cursan segundo de Bachillerato o enseñanzas universitarias muestran mayor interés en este aspecto (alrededor del 40 % afirma que siempre corrigen su ortografía y otro 40 % que lo hace casi siempre).

Por otro lado, el 20 % de los estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria admite que escribe en el dispositivo móvil tal y como habla, frente a un número más reducido de estudiantes universitarios que ronda el 9 %.

Escritura descuidada en el móvil

Parece claro, por tanto, que la mayoría de los jóvenes descuida su forma de escribir en dispositivos móviles, al menos en ciertas ocasiones. Resulta tentador pensar que estos descuidos son producto de los cambios que estamos experimentando y que solamente los sectores más conservadores de la sociedad se oponen a ellos, pero enseguida les mostraré por qué conviene evitar estos errores, más allá del gusto por la buena escritura.

Uno de los motivos que producen estos cambios en la escritura es la gestión del tiempo: se acabaron los momentos de reflexión, la rapidez es tan importante como el mensaje; y, en estas circunstancias, el lenguaje escrito tiene todas las de perder.

Escribir y hablar son procesos diferentes con características distintas. El lenguaje oral es, generalmente, espontáneo y nos permite ciertas licencias: podemos cometer algunos errores gramaticales (“Yo, a mí me parece que no voy a ir”) y nos ayudamos del lenguaje gestual y de la prosodia para que el interlocutor entienda lo que queremos decir. El lenguaje escrito no tiene ninguna de estas ventajas pero, a cambio, le sobra tiempo; tiempo para pensar el texto, escribir las ideas principales, hacer un borrador, modificarlo, escribir el texto, leerlo, volver a modificarlo, releerlo, repetir estos pasos tantas veces como sea necesario, y conseguir un texto que diga exactamente lo que queremos y como queremos.

El problema surge, por tanto, cuando empleamos en el lenguaje escrito el mismo tiempo que en el oral.

¿Tan importante es hacerlo bien?

Pensemos en cada vez que tenemos que rellenar un formulario solicitando algo en la administración pública, o en la compañía de gas, que se ha equivocado y nos ha cobrado de más. Es fundamental conseguir escribir bien para que queden claras nuestras peticiones. Y más aún si estamos optando a un puesto de trabajo y tenemos que escribir una carta de presentación.

La diferencia entre un texto bien escrito y uno con errores es similar a la que hay entre un individuo que va a una entrevista bien vestido aseado y el que no. En muchas empresas se hace una preselección a partir de lo primero que leen.

Pero, además de estas cosas prácticas, escribir (y hablar) bien nos ayuda a expresarnos mejor, lo que contribuirá a evitar malentendidos con la gente que nos rodea, a crear belleza, a disfrutar escribiendo y un enorme conjunto de cosas relacionadas directamente con el disfrute.

Combatir el problema

¿Se puede hacer algo para combatir este problema? Nunca hubo en el mundo índices tan altos de alfabetización como hay en la actualidad. Debemos, pues, ser optimistas ante la situación. Probablemente, un hecho que nos diferencia de otros tiempos es que en la actualidad el problema afecta considerablemente a individuos con estudios superiores, que antes escribían mejor que ahora. ¿Tiene solución? Por supuesto. Me inclino a pensar que las recetas tradicionales son las mejores: tiempo para pensar lo que queremos decir, gusto por hacerlo bien, respeto al texto y, como siempre, lectura, mucha lectura.

Para saber más

Diez ladrones de energía. Y no, no es de energía eléctrica.

Recomendaciones para evitar situaciones del día a día empresarial y personal que, sin darnos cuenta, nos coarta nuestro estado de ánimo y actitud, reduciendo esa "energía" que necesitamos para tomar buenas decisiones, afectando nuestra productividad e incluso nuestras ganas de vivir

Buscando contenidos auxiliares para el blog, encontré casualmente una entrada que, aunque no venía a cuento en ese momento, me pareció muy interesante y certera en sus planteamientos. No soy muy amigo de este tipo de proverbios que se atribuyen sin ningún rigor a sabios personajes de la Humanidad, pero en este caso me ha gustado tanto que he considerado compartirlo en el blog por la total coincidencia con mi forma de ver las cosas. Luego, buscando más, resulta que está replicado en multitud de sitios, e incluso se dice que surgió del mismísimo Dalai Lama.

Espero que sea de vuestro agrado, y aunque no tengan que ver mucho con la tecnología, sirva al menos para defragmentar un poco nuestra mente. Ahí van:

1. Evita las personas tóxicas

Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicios de los demás.
Si alguien busca un bote para arrojar su basura, procura que no sea en tu mente.

2. Ajusta dus deudas.

Paga tus cuentas a tiempo; al mismo tiempo cobra a quién te debe; o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle.
Las deudas no caducan con el tiempo, aunque la ley te proteja; sé responsable, es mejor hacer un plazo de centavo a centavo, que perder tu preciada energía y tu palabra.

3. Cumple tus promesas.

Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a re-negociar y a ofrecer otra alternativa para una promesa no cumplida; aunque no como costumbre.
La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.

4. No eres experto en todo.

Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer, y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas. Aunque no debes de huir de responsabilidades y no en todas las ocasiones es factible, muchas veces por puro control o por no darnos el permiso, seguimos perdiendo tiempo en nimiedades y abandonando lo verdaderamente significante en nuestras vidas.

5. Descansa y actúa -a su tiempo-

Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad.
La naturaleza tiene ritmos y tu vida también. No actuar en el momento erróneo te quita energía y no parar cuando lo necesitas, también.

6. Tira, recoge, organiza, y sigue

Nada te lleva más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas.
Uno por uno, toma cada papel, cada recuerdo y hasta cada sueño… y elige.

7. No descuides tu salud

Da prioridad a tu salud. Sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Toma sol por las tardes, medita, respira, báñate en el mar, haz ejercicio en la naturaleza, escucha tu cuerpo y elimina las toxinas. No dejes pasar tus revisiones de salud, aunque te “encuentres bien”. Aliméntate con comida sana y alimentos no procesado; trabaja en la prevención para evitar enfermedades.

8. Supera las situaciones difíciles

Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja; y toma la acción necesaria.
Resignarte a una situación y sentir que no tienes control, sólo conseguirá descargar tu energía; mientras que posponer o ignorar cosas nos puede generar estrés, dificultad para enfocarnos y problemas más difíciles de solucionar.

9. Acepta lo que no puedas cambiar

Acepta, que no es lo mismo que resignación. Nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar.
Siempre puedes elegir otro camino y fluir sin apegos hasta llegar a tu orilla a salvo. ¿No serás tú el que tiene que cambiar?

10. Aprende a perdonar

Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor.
Puede que en ocasiones creas que te “toca” sufrir, pero siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo. Alimentar rencores es fuente de ansiedad. Y no, tu no tienes la culpa de todo; pero tampoco eres infalible.
 

Hay también varios vídeos de youtube por ahí… Yo he elegido éste, pero hay unos cuantos:

[ clic sobre la imagen para acceder al vídeo ]

Eso es todo. Espero que lo hayáis encontrado interesante. Y lo aprovechéis.

Si te interesa

Relacionado:

Cómo mejorar la redacción y escribir mejor

Escribir bien va más allá del talento innato de una persona. La escritura es un oficio y como tal se aprende. Chequea a continuación 7 consejos para mejorar tu redacción


La redacción sigue una serie de pautas que se aprenden y se pulen con la práctica

No todas las personas logran escribir textos aceptables; y es que la escritura debe seguir una serie de pautas que se aprenden y se pulen con la práctica. ¿Quieres saber cómo arrancar a escribir un texto pero no tienes suficiente idea de cómo hacerlo? Chequea los siguientes consejos que te brindamos para que puedas mejorar tu redacción.

1.- Lee

Para escribir buenos textos necesitamos previamente conocer los ejemplos de los distintos géneros en los que puedes encasillar tu escritura, de manera de seguir las particularidades de cada uno; además de que te ayudará a ampliar tu vocabulario. Esto lo logramos a través de la lectura. Un buen ejercicio antes de comenzar a escribir es haber leído lo suficiente.

2 – Organiza las ideas

Primero debes tener bien clara la idea que quieres transmitir para después centrarte en los detalles. Una de las claves del periodismo es usar las “5 W” (por las iniciales de las palabras en inglés), que en español son que, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué. Puedes traspolarlas a otros textos ya que es una fórmula muy efectiva.

3.- Usa palabras simples

Escribir con palabras rebuscadas no le aporta calidad a tus textos; y al contrario, puede ser que los complique. Cuando se escribe se debe buscar ser entendido por todos, desde el presidente de un país hasta los hombres menos ilustrados. Lograr eso es mucho más efectivo que adornar el texto con palabras pomposas que no aportan ningún concepto.

Pero de todas formas, ten en cuenta que no se escribe de la misma manera en que se habla y que estos dos tipos de comunicación son distintos y conllevan normas también distintas. En cuanto a las palabras también ten en cuenta no repetirlas de forma excesiva: para esto puedes apoyarte en un diccionario de sinónimos.

4 – Separa los párrafos

En cuanto a la estructura del texto, es importante que tomes en cuenta dos cuestiones: la primera es separar las ideas en párrafos, ya que escribir todo “de corrido” lo hará ver “empastado” y ya desde el aspecto visual el lector se sentirá desganado. La segunda consideración que debes tener en cuanto al párrafo, es que éste no sea demasiado extenso. Las frases cortas o el cuidado en la puntuación de frases más largas hacen que la idea se entienda mejor.

5.- Busca que tu texto sea atractivo

Claro que no se redacta igual un trabajo universitario que un artículo para una revista de humor, por ejemplo. Pero sea cual sea el tema sobre el que estás escribiendo, debes procurar atrapar al lector y lograr que, sin perder la rigurosidad de lo que estás diciendo, el texto sea atractivo y no un preámbulo de la siesta.

6.- Un buen cierre

Con la escritura sucede lo mismo que con las buenas presentaciones orales: es necesario tener un buen final o de lo contrario el texto puede perderse en la nada. Debes tener un final efectivo, ya sea que se trate de una conclusión, de una pregunta que abra un nuevo debate o de la manera en la que cerrarás una historia más allá de la historia en sí. El final es la última impresión que se lleva el lector; y tanto como lo fue la primera, debe atraparlo para que recuerde tu texto o quiera volver a leerte.

7.- Corrige

La corrección de un texto es lo último que harás con él antes de mostrarlo y es una de las etapas más importantes del proceso de escritura. Lo más conveniente sería que prepares el texto de manera que puedas darle un tiempo de reposo antes de volver a corregirlo, ya que la distancia te ayudará a detectar los errores y hacer los cambios para lograr un mejor producto.

Esta distancia entre el texto y el escritor puede durar unas horas, días, o en casos de grandes novelistas han llegado a estar años corrigiendo un libro antes de editarlo. Lo importante es que puedas revisarlo y si no lo haces cuando recién lo terminas, más efectivo será el trabajo de corrección.

Para saber más

Robots médicos, otro arma de batalla contra el COVID-19

24 marzo, 2020 por Juan Ranchal

La industria de los robots médicos especializados está en pleno crecimiento e investigadores de una de las principales universidades de China han diseñado uno específico que, según dicen, podría ayudar a salvar vidas en la primera línea de batalla contra el COVID-19.

Dada la naturaleza extremadamente contagiosa del nuevo coronavirus es muy difícil atender directamente a pacientes o casos potenciales sin protección, mascarillas, gafas, guantes o batas que no sobran en situaciones de emergencia como las actuales. Además, en países como España, las estadísticas muestran que un 12% de los contagiados son personal sanitario.

Muchas de estas tareas requieren esfuerzo humano y como decíamos, abundante material de protección. El robot no reemplaza a un médico o enfermero. Sin embargo, una de las principales ventajas del nuevo robot es que se puede controlar de forma remota. Esto permite a los médicos supervisar su trabajo desde una distancia segura sin poner en peligro su propia salud y sin tener que dejar de trabajar cuando más se necesite durante un periodo mínimo de cuarentena de 14 días.

Robots médicos contra el COVID-19

Con esto en mente, los investigadores de la Universidad de Tsinghua en China afirman haber creado un robot que puede ayudar a los médicos en tales escenarios. La máquina consiste en un brazo robótico móvil que puede realizar una amplia gama de tareas, incluidas pruebas de ultrasonidos, toma de muestras de la boca o escuchar los sonidos producidos por los órganos de un paciente. También puede auto desinfectarse cuando sea necesario. 

El brazo mecanizado está basado en la misma tecnología que se usa hoy en las estaciones espaciales y los exploradores lunares. Originalmente, el equipo universitario chino dirigido por el professor Zheng Gangtie, tenía la intención de que la máquina estuviera completamente automatizada, pero los médicos lo desaconsejaron alegando que la atención personal de los médicos puede contribuir a la recuperación del afectado.


Robots médicos

Hay que recordar que China envió a decenas de miles de sanitarios al epicentro del brote, en la provincia de Hubei. A pesar de las protecciones más de 3.000 de ellos habían sido infectados a finales de marzo. El director médico de la zona comentó que el mayor problema del coronavirus era la infección de los trabajadores de primera línea de batalla. Su comentario fue escuchado.

Hasta ahora el equipo ha fabricado dos robots. Uno de ellos está en el laboratorio, pero otro ya trabaja en el Hospital Wuhan Union donde los médicos han comenzado a entrenarlo. Si se cumplen los plazos previstos, los robots podrían comenzar a atender a los pacientes con coronavirus tan pronto como el próximo domingo. El equipo no planea comercializar el diseño del robot, pero espera que otras empresas estén dispuestas a hacerlo. «Todos los médicos son muy valientes, pero este virus es demasiado contagioso… Podemos usar robots para realizar las tareas más peligrosas«, explican.

La robótica y la inteligencia artificial «amenazan» con automatizar una buena parte de tareas que hasta ahora realizan los seres humanos y será un gran problema social y económico a resolver, pero en casos como este de grandes pandemias serán una buena ayuda. De presente y de futuro para las que desgraciadamente están por llegar.

Por supuesto, no es la única nueva tecnología que puede emplearse contra estas emergencias. Ya vimos cómo la Inteligencia Artificial puede ayudar a derrotar al COVID-19 y en temas más cercanos y prácticos, cómo la impresión 3D está ya siendo utilizada en España para fabricar respiradores 3D de campaña.

Para saber más